martes, 1 de septiembre de 2009

A recuperar nuestra memoria

Parece increíble pero en los ochentas, en El Salvador era un delito ser joven, más aún, si andabas con jeans desteñidos, zapatos deportivos y pelo largo, te catalogaban de subversivo, ibas a parar a la cárcel en tu mejor suerte, y cuando no, eras parte de las estadísticas de asesinados o desaparecidos, así las cosas.

Los jóvenes pagaron una cuota muy alta en el pasado conflicto armado y hoy la sociedad, debería comprometerse para llevar a cabo un proceso de reparación moral no sólo a los familiares de estos jóvenes sino a todas las víctimas de violaciones a los derechos humanos que se cometieron durante la guerra.

A veces las personas no le hacen justicia a otras personas, a veces la historia se cuenta muy limitada, o no se cuenta, por diversas razones, olvido, desinterés, inconveniencia, fuera de tiempo, etc.

Lo asumo de esta manera, porque sé que es muy poco lo que se está haciendo en cuanto a la recuperación de la memoria histórica, a no ser por algunas iniciativas por parte de familiares de las propias víctimas de la guerra o de instituciones humanitarias.

Lo que hoy me motiva a escribir es, sobre esos jóvenes tecleños que estudiaban en el Instituto Nacional “José Damián Villacorta” que como ellos hubo cientos o miles; se trata de traerlos a la memoria, al presente y tocar un poquito la conciencia de aquellos que ya olvidaron, y que al recordar pueden hacer mucho en honor a esas víctimas que claman justicia, se hace entonces imprescindible una reparación moral pronta y digna.

Hoy, voy a hablar de ese sector de los estudiantes del Instituto José Damián Villacorta en 1980, los estudiantes del MERS, ya olvidados por cierto, pero que constituyen en esa otra historia no oficial, no contada ni revelada a las generaciones presentes y venideras; por eso, y porque vengo de esa historia me atrevo a contar lo que a otros no les parece importante hacerlo por alguna razón.



Los estudiantes olvidados del “Damián”

De aquel bus interdepartamental, se bajaron 5 jóvenes , frente al Instituto Nacional “Damián Villacorta” de la ciudad de Santa Tecla, eso fue como Octubre de 1979, vestían jeans desteñidos, zapatos “al star” y “bracos” , camisas a cuadros y peludos… de pronto, uno de ellos saco de un morral un spray rojo y se dispuso a escribir en aquel paredón …“fuera yanky invasor de El Salvador”; era la primera vez que me encontraba con estudiantes del MERS, Movimiento Estudiantil Revolucionario de Secundaria, miembro del Bloque Popular Revolucionario, BPR, surgido en 1975.

Los estudiantes del MERS, habían instalado un local en el Instituto “Damián Villacorta”, de allí entraban y salían jóvenes de diferentes edades con carteles, megáfonos, botes de pintura, mantas, etc, era un ajetreo constante, la lucha revolucionaria entraba a otros escalones y el triunfo popular estaba a la vuelta de la esquina (se pensaba).

En esos tiempos, las radios más escuchadas por la juventud eran la Radio 10, Radio Teatro, La Femenina, Mil 80, entre otras, con música principalmente en inglés pero ¡buena!; y había otra radioemisora que se diferenciaba de las demás por su contenido religioso y social pero adecuado al momento que se vivía, esta era la Radio YSAX “La Voz Panamericana”, cada domingo transmitía la homilía oficiada por Monseñor Romero y sin exagerar, lograba niveles de audiencias increíbles, cuántas radios no hubieran querido tener esa audiencia.

Recuerdo que al salir de mi casa a la tienda, la homilía la iba escuchando en cada casa donde pasabna, no me perdía de nada porque todo mundo la sintonizaba, pese a los altos niveles de represión que había nunca pudieron evitar que el pueblo escuchara a alguien que lo habían hecho tan suyo como lo fue Mons. Romero de quien esperábamos que su voz de sensatez y esperanza fuera escuchada por los “señores de la guerra” para que dejaran de reprimir al pueblo pero no fue así, asesinaron a Mons. Romero y a miles de salvadoreños.

Pero uno de los programas que muchos jóvenes escuchábamos en la YSAX fue, “QUÉ PASA EN EL MUNDO” conducido por “Piquín” ó Guillermo Cuéllar, que se transmitía a las 5 de la tarde todos los días, en ese programa conocimos la música latinoamericana progresista o de protesta, como se le quiera llamar, y fue, justamente ahí que muchos adquirimos esa conciencia de nuestra realidad y tomamos un compromiso revolucionario, a este fenómeno los teóricos de la comunicación le llaman “retroalimentación”, el mensaje salío, llegó y fue devuelto.

En ese contexto de efervescencia social, los jóvenes como siempre, le daban ese toque de heroicidad y rebeldía a la lucha, y eso a mí me atraía mucho; estudiando el Séptimo grado con mis trece años en el “Damián” en 1980, a diario se daban tomas de las instalaciones, quema de buses, colocación de barricadas en las entradas y salidas de Santa Tecla, los del MERS armados con sus pistolitas, sus” juguitos”, o bombas ” molotov”, estaban prestos por si se presentaba la ocasión.

No se podía confiar de los cuerpos represivos, disparaban luego preguntaban quiénes eran con toda impunidad.

A mis 13 años quería ingresar al MERS, pero nuestra contribución al proceso lo dábamos como familia prestando nuestra casa para reuniones de dirigentes del Bloque Popular Revolucionario, lo que nos ubicaba en la estructura del partido como “colaboradores activos” por nuestro grado de entrega y compromiso en el BPR.

Recuerdo que varios compañeros de séptimo grado que ya se habían incorporado al MERS, me invitaban a incorporarme pero no podía decirles que ya estaba organizado en el Bloque por asuntos de seguridad, de mi familia y de los compañeros que ahí se reunían.

Llegaba gente de FECCAS-UTC, ANDES, SINDICATOS y otros más. Ahí tuve la dicha de conocer a Félix García Grande, la Ticha, Polín, Chanito, Fide, Mártir, el “negrito de propa”, y tantos otros dirigentes que se escapan de mi mente.

Nuestra casa llegó a ser conocida en son de broma como el segundo local del Bloque, así lo decía Félix García, Chanito (Feliciano Maravilla, dirigente campesino, desaparecido el 29 de septiembre de 1980 y Fide (Fidelina Alvarado, dirigente campesina muerta el 13 de marzo de 1983 en el Cantón La Bermuda junto a la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Marianella García Villas).

En el Damián recuerdo a Koky, Adolfo, Gigio, Chayito, Jacobo, Reyna, Tony, René y tantos más, que fueron brutalmente asesinados, otros desaparecidos.

Antes de esto, una noche, el local del MERS, fue incendiado por elementos vestidos de civil fuertemente armados, no quedó nada, muchos estudiantes que no militábamos en el MERS, nos dispusimos a ayudar a limpiar el local por pura solidaridad, y porque lo sentíamos que era ya parte nuestra en el Damián, porque el MERS era de los estudiantes y apoyaba a los estudiantes.

Una de las acciones del MERS en 1980 que provocó mucho alboroto en Santa Tecla fue cuando se introdujeron al Colegio Santas Cecilia de los Salesianos a pedir colaboración para la causa, y se dio un enfrentamiento con la Policía Nacional, hubo capturados y heridos, la gente corría de un lado a otro, el Ejercito y la Policía rodearon el Instituto y amenazaban con entrar por la fuerza a capturar a los subversivos.

Toda la población estudiantil, se tiró debajo de los pupitres, otros ponían mesas y sillas enracimadas como si eso fuera a detener o amortiguar los disparos o gases lacrimógenos que parecía era inevitable. No obstante, la cosa no pasó a más, gracias a Dios, y cada quien se fue para su casa.

Dado que el MERS iba ganando terreno en Santa Tecla, con sus acciones revolucionarias, eso atraía a muchos jóvenes, pero los ya conocidos “Escuadrones de la Muerte” no tardaron en actuar.

No pasó mucho tiempo en que a un grupo de estudiantes del MERS de Santa Tecla, los asesinaron en la carreta de El Litoral por el desvío de Tamanique, iban en un carro color rojo, llevaban bombas molotov en su interior, fueron perseguidos por otro carro y desde su interior les dispararon, el carro de los estudiantes se fue a un barranco, las bombas explotaron hubo muertos, heridos y quemados. Uno de los muertos era Koky, vecino de la cuadra donde yo vivía, algunas veces nos habíamos saludado en la casa de su hermana casada con un profesor que daba clases en el Damián, ellos, particularmente me estimaban mucho; posiblemente Koky tenía entre 15 a 16 años.

Adolfo Guerrero era otro joven que iba en el carro ametrallado, lo conocí porque era hermano de uno de mis mejores amigos en la escuela, este sufrió quemaduras y fue ingresado en el Hospital San Rafael de Santa Tecla, una noche lluviosa escuchamos a lo lejos como a dos cuadras, varios disparos, al día siguiente nos enteramos que sujetos vestidos de civil y fuertemente armados habían penetrado al Hospital, sacaron por la fuerza a Adolfo y lo acribillaron en el acto.

A René, el otro herido, también era vecino de la cuadra, vivía en un mesón de esquina que estaba ubicado sobre la novena avenida sur; él y su hermano mayor se habían incorporado al MERS, René de unos 15 años y Tony de 17 más o menos.

A René lo ingresaron en el Hospital San Rafael igual que a Adolfo y al otro joven que personalmente no conocía, sin embargo, no se supo de ellos, sólo sé que su madre lo reportó como desaparecido, a lo mejor el día que asesinaron a Adolfo los Escuadrones de la Muerte, también lo hicieron con René y el otro compañero y no se supo más del asunto.

A Tony supe que lo secuestraron los Escuadrones de la Muerte, y su madre anduvo buscándolo desconsoladamente, me enteré de su desaparición por que leí su nombre en el periódico semanal de la Iglesia católica ORIENTACIÓN.

Otro joven estudiante de la nocturna en el Damián que fue asesinado por “desconocidos” se llamaba Edgar, hijo de una señora tortillera de la cuadra donde Yo vivía; lo estaban esperando al salir del Damián, en un lugar oscuro, le dispararon y nadie supo quienes fueron los asesinos y porqué lo mataron, nunca supe si militaba en el MERS, lo cierto es que era un muchacho trabajador y responsable.

La represión en 1980, se incrementaba, los preparativos para la insurrección general se aceleraban, y mantener los locales estudiantiles era casi imposible, por otro lado, los jóvenes se preparaban para irse a la montaña a los campamentos guerrilleros.

Después de la ofensiva del 81, la lucha abierta de masas desapareció, por tanto, el MERS pasó a la historia, sin embargo, muchos estudiantes revolucionarios, se fueron al clandestinaje, pero no salieron de Santa Tecla, y algunos aunque trabajando clandestinamente fueron rápidamente ubicados, capturados, asesinados o desaparecidos, como el caso de Reyna, Jacobo y Gigio, que fueron sacados de sus casas en 1982, torturados y asesinados, encontrados en la morgue del cementerio de Zaragoza.

A Chayito, quien era una de las principales dirigentes del MERS a nivel nacional, la capturaron siempre en los ochentas, la encontraron muerta, su rostro desfigurado por el ácido que le rociaron sus captores, dicen que está enterrada en el cementerio de Santa Tecla. Algunos estudiantes que fueron miembros del MERS en Santa Tecla, he sabido que están vivos trabajando como profesionales, otros se fueron del país.


La intención de este breve relato, no es traer al presente acontecimientos muy dramáticos de estos jóvenes que “por meterse en lo que no debían les pasó eso”, eso podría ser una excusa muy fácil, ó eludir un compromiso que tenemos con estas víctimas como es justicia y reparación.

Nuestro compromiso como testigos de esos acontecimientos es por lo menos mantener viva la memoria de estas víctimas de la guerra, contarles a otros jóvenes que hubo un sueño y se luchó por ese sueño de libertad, justicia y paz y que los que detentaban el poder en ese entonces cerraron los espacios de la protesta social y llevaron al país a la guerra civil.

Ellos, “no son sólo memoria, sino vida abierta…” dice en una canción Daniel Viglietti y con mucha razón, si hoy los traemos al presente es porque ellos fueron presente también, y seguirán siendo presente en nuestras vidas, y en todo lo que hagamos por mantener su memoria.

Sería muy re confortable para los familiares de estos muchachos estudiantes del Damián y miembros del MERS y para quienes estudiamos ahí y los conocimos, levantar un monumento en homenaje a ellos, ya sea dentro del Instituto o en la ciudad de Santa Tecla, sin ningún matíz o protagonismo político, simplemente, reconocer su entrega, su energía y convicción de cambiar lo injusto para bien de las mayorías estudiantiles y pueblo en general. Eso creo.

Imagenes: La Prensa Gráfica

6 comentarios:

mriveraq dijo...

Felicitaciones por el excelente trabajo de traer a nuestra memoria esos momentos que yo los llamo: "Los años de la locura". Yo soy un ex-Inframen, que también se tiro de muy temprana edad al trabajo de organización en el seno del MERS. En aquel entonces estaba AES, MERS, y otra organización hermana que seguía los lineamientos de las Ligas 28.
Yo comencé a temprana edad cuando me iba de "metido" con una señora vecina del mesón en donde vivíamos en las cercanías del parque Centenario. Me iba con la señora al local de las panificadoras en huelga. En aquel entonces a mis 7 ou 8 años comencé a escuchar a un señor que parecía chino que llegaba a hablar en las noches. El señor hablaba de manera que aun los "cipotes dundos" como yo entendíamos las razones de la huelga y el porque del movimiento revolucionario. Su nombre: Cayetano Carpio, comandante Marcial. Luego de esa primera experiencia, vino la primera huelga de Andes 21 de junio y allí iba todas las mañanas a escuchar los discursos en las graderías de la biblioteca, y sobre todo a una señora que hablaba bien bonito, todos la llamaba la Doctora. Ella era nada menos que la Dra. Melida Anaya Montes, comandante Ana Maria. Creo que todo eso me hizo siempre optar por la opción de las F como única alternativa que yo veía plausible dentro del movimiento. Hoy cuando veo mis hijos y los adolescentes de hoy, me pregunto como fue posible que hayamos desarrollado esa sensibilidad social de tan temprana edad. Nuestros hijos nos ven como bichos raros cuando hablamos lo que andábamos haciendo a los 12 años y más. La primera manifestación en donde vi la represión fue el 15 de septiembre de 1972 cuando me fui al parque Cuscatlan y desde allí salimos con pancartas y gritando consignas, pero a la altura de Catedral tuvimos que salir en "guinda" pues los animales nos atacaron y destruyeron la manifestación. Era increíble ver que los bomberos servían para otra cosa que apagar incendios, también servían para limpiar las calles de la plaza Libertad manchadas de sangre. Quede atónito queriendo entrar a la iglesia el Rosario, la cual fue cerrada para impedir que entráramos. Me quede petrificado contra las rejas de la iglesia viendo ese dantesco espectáculo de horror. La plaza fue lavada y militarizada, a los pocos minutos la banda de la GN llego a tocar y toda la perrada encabezada por "Tapón" el ridículo presidente de la época rodeado de viejas y viejos "gorgueras" llegaban a depositar una corona de flores ante el monumento de la independencia. Todo ese además de ridículo era obsceno después de haber visto lo que había pasado unos minutos antes.

Anónimo dijo...

LOS VERDADEROS PATRIOTAS A TEMPRANA EDAD DESARROLLARON LA SENSIBILIDAD ES LA LECCION PLASMADA A LOS "ANIMALES" SERVILES
A LA OLIGARQUIA...FUERON TIEMPOS DESCIVOS HICIMOS HISTORIA...HASTA LA VICTORIA FINAL...INTELECTUALES, UNIVERSITARIOS,ESTUDIANTES,OBREROS,
CAMPESINOS...EL PUEBLO UNIDO JAMAS SERA VENCIDO!

Anónimo dijo...

Dias esos Virgilio!!!
El sueño de muchos jóvenes de esa década de los 70 y 80, es una pagina de la historia y memoria salvadoreña que no debe borrarse.

Yo también fui parte del Mers.

En donde yo hice el bachillerato, también hubo cipotes y cipotas que no volvimos a saber de ellos.

Los escuadrones de la muerte, inundaron con odio y metralla a todo aquel que aspiraba a que nuestro país caminara por un sendero distinto. Recuerdo que los EM se movilizaban en una Cherokkee polarizada, Y uno cuando veía esos vehículos que por cierto salían del Cuartel de Caballeria, se escondia en cualquier callejón.

Gracias a dios, logre salvarme de morir en 1980. Una mañana del 79, fui ametrallado y solo me hirieron de un brazo, pero por mi agilidad de juventud corri mas de un kilometro entre cafetales y tuve que enterrarme con hojas y chiriviscos. Muchos no pudieron escapar y terminaron decapitados y tirados en El Playón del Jabalí o una calle polvosa.

Hay mucho que decir, pero el espacio no alcanza.

En definitiva, comparto tu sugerencia de que debiera erigirse un monumento al "Joven estudiante Soñador y Patriota".

Quiza no sea mucho, pero al menos, se homenajeara y reconociera esa preciosa e invaluable hazaña.

Talvez, y si un dia el tiempo lo quiera, destinar una casa museo, en donde se expongan fotografías y otro tipo de materiales de la época. Tienen la palabra quienes representan a la juventud hoy dia.

No dudo que, padres y amigos sintieran un poquito de alivio por sus seres queridos. Y los jóvenes de hoy, pudieran conocer la historia y esfuerzo de los jovenes del ayer que ofrendaron su vida por un pais sano, justo y con oportunidades en todo sentido.
Saludos

Javier Martinez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javier Martinez dijo...

8 de mayo de 1980 tenía 11 años cuando salimos en desvandada de Chinamequita a las 6 de la tarde a pie en busca de agarrar un bus de la 21 de Santiago Texacuangos y logramos llegar a salvo y venirnos al refugio del semeniario de San Jose de la Montaña S.S teniamos 8 dias de dormir en las quebradas en los caserios de San Jose la Montaña , Loma el Balsamo , Loma Grande , Panchimilama y el propio pueblo de chinamequita, recien habian asesinado a Mons. Romero Y nos sentiamos vulveralbles a cualquier cosa de los escuadornes de la Muerte , de los miembros de ORDEN y las patrullas cantonales que eran los mismos Liderados Por ROGELIO GARCIA , ABRAHAN ROJAS , JORGE VASQUEZ ( que sobrevivieron y estan impunes ) mismos campesinos del area pero al servicio de el ejercito ya habian asesinado una familia completa de Don Catarino Martínez ex alcalde del PDC y desaparecidos varios compas de FECCAS y UTC .. Recuerdo a los lideres de ese sector a Luisito Diaz , Raul Martínez , Jesus Vasquez , Sisto Martínez, Todos despues incorporados a las montañas y engrosar las FPL , Muchos murieron sin conocer aun el FMLN porque en ese año varios compas fueron masacrados el 19 de septiembre en la catedral de Zacatecoluca un comando de compas se habia tomado la Iglesia y mueren con el grito en alto y las armas de la Revolución entre los que murierón Raul Martínez ( RUTILIO ) jefe del grupo y gran Lider campesino de Chinamequita La Paz . Honor y gloria a los caidos Viva el MERS , Viva FECCAS-UTC .. !
Desde la clandestinidad seguimos colaborando y Fuinos parte del MERS ( Escuela Republica de Alemania , Col. Panamá San Salvador )

willo cucufate dijo...

Busco a Paula Margarita, milite en el MERS de Nejapa. Ella era de Santa Tecla y era de la LP-28. En 1980 estudiamos en el Instituto Tecnológico Centroamericano. No recuerdo su apellido pero en el Instituto le decían "Dona Summer". Mensajes in box por favor. Nuestro colectivo del MERS era polisectorial o sea que íbamos adonde la lucha nos necesitaba.